En Europa países como Noruega, Reino Unido, Italia y España, entraron con fuerza y avanzan hacia la movilidad eléctrica. España, por ejemplo, adoptó ya un programa de subsidios para todos aquellos que compren vehículos eléctricos e híbridos enchufables.

Estas medidas son incentivos importantes que demuestran conciencia para que el mundo tenga referentes efectivos de un transporte limpio cero contaminantes.

En América Latina, Chile podría ser ese referente junto con México y Brasil. Colombia ha sido lento en tomar decisiones contundentes. Esto se puedo ver con la licitación de más de 1400 buses de Transmilenio. Para el cambio de este sistema de transporte público se perdió la oportunidad de pasar a buses eléctricos. Ciudades como Medellín y Bogotá tiene proyectado  a 2030 y 2040 eliminar los combustibles fósiles de sus calles, sin embargo, son medidas que requieren del apoyo de la industria y de una voluntad política férrea. La capital antioqueña tiene proyectado, para agosto de 2019, poner a rodar por sus calles 56 buses eléctricos y Bogotá está enfocada en pasas los buses azules de SITP al sistema eléctrico.

En Colombia los precios entre los vehículos eléctricos y los de combustión en muy amplia, pero según estimaciones de Bloomberg New Enerfy Finance, entre el 2020 y el 2030, un vehículo eléctrico tendrá el mismo costo de compra que uno de combustión interna.

Este país ha avanzado en logros como los incentivos fiscales para los vehículos eléctricos e híbridos; por un lado, con la reforma tributaria que permite beneficiar con una tarifa del IVA del 5% a los eléctricos e híbridos, y el Decreto 1116 que da beneficio del arancel a los eléctricos.

La conciencia ambiental es un reto que hay que tener en agenda de las autoridades, los medios de comunicación, la academia y la ciudadanía en general. A corto plazo es necesario implementar medidas más estrictas a emisiones contaminantes y restringir la circulación de camiones y buses que dejan por el camino una nube de humo negro. A mediano plazo avanzar en las políticas públicas de movilidad sostenible y a largo plazo proyectar un país cero contaminado por el transporte público y privado.